La transición energética podría enfrentar un obstáculo crítico: un déficit de cobre. De cumplirse las proyecciones, hacia 2050 el mundo necesitará entre 70% y 100% más del cobre que hoy se produce. Un escenario que, para Rómulo Mucho, exministro de Energía y Minas y miembro del Comité de Programa del World Mining Congress 2026, obliga a una reflexión urgente sobre la capacidad real de la industria para cerrar esa brecha.


Un incremento de 100 % implica, literalmente, duplicar la producción global actual. Desde 2021, la Agencia Internacional de Energía viene advirtiendo sobre la presión creciente que enfrentarán los minerales críticos en la transición energética, con el cobre liderando la lista por su rol transversal en casi todas las tecnologías limpias.


