Un violento incidente ha encendido las alarmas en la provincia de San Marcos, luego de que presuntos mineros informales o ilegales amenazaran con un arma de fuego a comuneros y ronderos del caserío Nuevo Edén. La agresión ocurrió en medio de una protesta de los comuneros locales, quienes se oponen firmemente al ingreso de maquinaria pesada hacia las inmediaciones del Cerro Mogol, catalogado como una cabecera de cuenca indispensable para el abastecimiento de agua de múltiples comunidades de la zona.
Un video capturado por los propios comuneros expone de forma directa la gravedad de la situación. En el fragmento audiovisual se observa a un grupo de pobladores rodeando pacíficamente un vehículo menor (trimóvil de carga rojo) en el que se trasladaban presuntos operadores mineros, reclamando que la zona es propiedad comunal y que el acceso debe respetarse para evitar la contaminación de sus recursos.
De manera intempestiva, el conductor del vehículo —un sujeto que viste una polera color granate— interrumpe los reclamos de los defensores ambientales al desenfundar un arma de fuego (pistola), rastrillarla y percutar un disparo, mientras increpa violentamente a los manifestantes: «¿Qué pasó carajo?».
A pesar de la agresión y los disparos a corta distancia, los ronderos y pobladores mantuvieron la firmeza y procedieron a grabarlo en primer plano para asegurar las pruebas. “Bien, bien, bien… ¡Grábalo, grábalo!”, exclamaron los testigos en el video, mientras el agresor intentaba huir del lugar en su vehículo.
Ante este flagrante atentado, los defensores de Nuevo Edén han anunciado que solicitarán de urgencia garantías personales ante la Subprefectura y exigen la intervención inmediata de la Policía Nacional (PNP) y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA).
El Cerro Mogol no es una zona cualquiera; geográficamente representa un punto de frontera interprovincial de alta relevancia en la región Cajamarca.
✅ Eje de conectividad: Se ubica de manera limítrofe entre el distrito de Pedro Gálvez (capital de la provincia de San Marcos), el distrito de Jesús (Cajamarca) y Cachachi (Cajabamba).
✅ Riqueza aurífera: Desde hace más de dos décadas, esta montaña ha estado bajo el radar de la exploración minera debido a su enorme potencial en depósitos de oro y cobre, conectándose con el corredor geológico que alimenta a proyectos mineros de gran envergadura en el sur de la región.
Históricamente, la explotación de este cerro ha sido rechazada formalmente por las organizaciones sociales locales (como el Valle de Condebamba), debido a que sus faldas operan como una esponja hídrica natural que alimenta a los canales de regadío y consumo humano de la cuenca baja.
➡️ Cajamarca bajo la sombra de la minería ilegal La situación en San Marcos no es un hecho aislado. Expertos en seguridad integral advierten que Cajamarca corre el riesgo de replicar el modelo criminal de violencia desbordada observado en Pataz (La Libertad).
La minería ilegal en la región ha evolucionado hacia una tecnificación industrial, donde mafias organizadas emplean armamento de largo alcance, financian sobornos y no dudan en atacar a las fuerzas del orden o a las guardias comunales con tal de abrirse paso en zonas protegidas.
➡️ Impacto ambiental y social de la actividad ilícita:
✅ Contaminación de fuentes hídricas: La utilización indiscriminada de mercurio, arsénico y cianuro en socavones ilegales amenaza de manera irreversible las cabeceras de cuenca como el Cerro Mogol.
✅ Crisis de salud: En otras subcuencas de Cajamarca, los relaves vertidos clandestinamente ya han provocado niveles alarmantes de metales pesados en la sangre de la población infantil local.
✅ Pérdida del principio de autoridad: El avance de estos grupos vulnera la soberanía de las rondas campesinas y desprotege a las comunidades rurales, quienes quedan a merced de la delincuencia armada ante una débil respuesta del Estado.
Los defensores ambientales de San Marcos hacen un llamado urgente a las autoridades del Gobierno Regional de Cajamarca para frenar el avance de la maquinaria ilegal antes de que el Cerro Mogol se convierta en un nuevo foco de degradación ambiental y sangre.
Fuente: Periodismo urbano
