El modelo de gobernanza hídrica que se está implementando en Cajamarca ha logrado establecer un ecosistema de colaboración estratégica entre el sector privado, el gobierno y la academia, convirtiéndose en un referente en la gestión de recursos naturales en el país.
Este esfuerzo conjunto busca transformar el programa colectivo «Agua para Cajamarca» en una política de Estado a largo plazo, protegiendo los avances en infraestructura y la reducción de brechas sociales frente a la inestabilidad política y los cambios de gobierno.
Según Juan Carlos Mondragón, ex presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Cajamarca, la sostenibilidad del recurso hídrico es fundamental para el desarrollo regional y, por ello, requiere una planificación que vaya más allá de las coyunturas electorales.
En una entrevista a Red de Comunicación Regional (RCR), Mondragón resaltó que los modelos para el uso doméstico y agrícola deben basarse en proyecciones técnicas con una visión a 30 años o más, eliminando los intereses partidistas del proceso de toma de decisiones. Un componente clave de este modelo es el respaldo científico proporcionado por las instituciones académicas.
En este sentido, la Universidad Nacional de Cajamarca (UNC) ha liderado la iniciativa de crear el Instituto de Investigación, Innovación y Tecnología del Agua (CIAGUA), cuyo consejo consultivo fue constituido en mayo de 2025. Este organismo tiene como meta convertirse en un referente en la gestión hídrica, centrando sus acciones en la protección de ecosistemas y el tratamiento del agua con base en evidencia científica, manteniéndolo alejado de las influencias políticas.
La fortaleza de esta iniciativa reside en su enfoque multisectorial. El proyecto agrupa a instituciones clave como la Universidad Privada del Norte (UPN), el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Además, cuenta con el respaldo activo del sector privado mediante la participación de empresas como Southern Perú y Newmont ALAC, lo que garantiza financiamiento y viabilidad técnica para las iniciativas planteadas. Mondragón concluyó destacando que una gestión sostenible del agua no solo contribuye al bienestar social, sino que también se convierte en un elemento imprescindible para fortalecer la competitividad económica de Cajamarca.
Un acceso predecible al recurso hídrico no solo permitirá planificar mejor las actividades agrícolas, sino que también atraerá inversiones estratégicas. Todo esto fortalecerá un modelo de desarrollo que integra armónicamente la minería, la agricultura y el consumo humano bajo una visión técnica y consensuada.
Fuente: El Cajamarquino
