El Gobierno Regional de Cajamarca priorizó la inversión de los fondos provenientes de la minería en educación y vías de comunicación. No obstante, el uso de este recurso todavía no es del todo eficiente por la dispersión en obras pequeñas que no ayudan a cerrar brechas sociales.
El uso del canon minero por parte de los gobiernos locales y los gobiernos regionales es un tema de interés en la colectividad. En el caso de Cajamarca, durante el 2025, los gobiernos locales, recibieron un presupuesto de S/492.39 millones y ejecutaron S/321.38 millones. Quedó un saldo sin ejecutar de S/171.01 millones.
Por su parte, al cierre del ejercicio fiscal 2025, el Gobierno Regional de Cajamarca consolidó una gestión presupuestaria eficiente. Alcanzó una ejecución del 91.3% de su Presupuesto Institucional Modificado (PIM). Con una inversión total de 977 millones de soles, la región no solo demuestra capacidad de gasto, sino una clara hoja de ruta en la asignación de sus recursos, donde el canon minero juega un rol estratégico.
Si bien el grueso de la inversión proviene del Fondo de Compensación Regional (FONCOR), la administración de los 75 millones de soles derivados del canon, sobrecanon y regalías revela las prioridades políticas y sociales de la actual gestión. La distribución sectorial de estos fondos se concentró en tres pilares.
En educación se usó el 41.3%: Con 31 millones de soles, este sector fue el principal receptor. La apuesta es transformar la renta finita de la minería en capital humano sostenible.
En transporte usó el 33.3%, que equivale a 25 millones de soles para reducir brechas de conectividad, un factor crítico para la competitividad regional.
Para el sector agropecuaria destinó el 9.3%: 7 millones para atender la base productiva de la región, enfocándose en la infraestructura hídrica para la agricultura familiar.
por otro lado, la eficacia de esta inversión se puede medir en la culminación de proyectos emblemáticos que impactan directamente en la calidad de vida.
La ejecución al 100 % de instituciones educativas en Jaén (Alfonso Villanueva Pinillos) y San Ignacio (IE 16470) aporta a la descentralización de la inversión. Estas obras son vitales en zonas donde el acceso a servicios básicos históricamente ha sido deficiente.
En cuanto a corredores económicos, se trabaja en el tramo Namora – Laguna San Nicolás (93.7% de avance, una obra que une el turismo con el comercio agrícola
En salud pública se puede mencionar la culminación de proyectos de saneamiento en seis localidades con una inversión de 2 millones de soles, que busca un impacto directo contra la anemia y enfermedades infecciosas.
Desafíos
A pesar del balance positivo, el análisis económico identifica puntos críticos que requieren atención inmediata para el periodo 2026.
El reporte de 0 % de ejecución en el centro de educación básica especial en Baños del Inca evidencia una desconexión en la atención a poblaciones vulnerables, un contraste severo frente a los éxitos en educación regular.
Asimismo, la baja ejecución en Chugur (37.7 %) advierte sobre posibles problemas técnicos o de gestión en proyectos específicos de transporte que limitan el impacto del canon en el distrito.
Un reto latente es la «atomización de proyectos». La proliferación de obras menores a un millón de soles corre el riesgo de diluir el impacto económico. El desafío para el Gobierno Regional de Cajamarca es transitar hacia proyectos de mayor escala y de impacto macro-regional.
Así, Cajamarca cerró el 2025 con una salud fiscal mejor a la de años anteriores. Sin embargo, la sostenibilidad de este crecimiento dependerá de su capacidad para integrar la inversión del canon en una planificación territorial que priorice la calidad del gasto sobre la velocidad de ejecución.
Fuente: mg José Luis Gonzáles Maiqui



