Un video compartido en redes sociales muestra el deslizamiento de tierra ocurrido en las riberas del río, sepultando a un grupo de personas dedicadas a la minería ilegal.
Este trágico evento pone en evidencia los riesgos que enfrentan quienes se dedican a la minería ilegal, una práctica llevada a cabo sin medidas de seguridad y en áreas propensas a desastres, lo que aumenta considerablemente la probabilidad de accidentes graves o mortales. Además de las consecuencias humanas, la minería ilegal en el río Chinchipe causa un considerable impacto ambiental.
La extracción descontrolada altera el cauce del río y deteriora la calidad del agua, debido a la movilización de sedimentos y el posible uso de sustancias contaminantes. Esto afecta directamente a las comunidades cercanas, que dependen del río para actividades esenciales como el consumo de agua, la agricultura, la ganadería y la pesca.
Asimismo, esta problemática muestra la inoperancia de las autoridades encargadas de fiscalizar y controlar estas prácticas ilícitas.
