El funcionario señaló que el Gobierno enfrenta crecientes dificultades para contener el avance de la minería ilegal.
El primer ministro Ernesto Álvarez advirtió que el proyecto aurífero Minas Conga, ubicado en la región Cajamarca y propiedad de Newmont Corporation, está siendo parcialmente explotado por mineros ilegales, debido a que permanece paralizado desde hace más de una década.
El proyecto, valorizado en aproximadamente US$ 4,800 millones, pertenece al mayor productor de oro del mundo y cuenta con permisos ambientales desde 2010. Sin embargo, su desarrollo fue detenido tras la oposición de comunidades agrícolas, lo que derivó en protestas violentas.
Ejecutivo alerta sobre expansión de la minería ilegal
Según indicó el jefe del Gabinete, la falta de desarrollo de minería formal que cumple con altos estándares ha permitido que actividades ilegales ocupen estos espacios.
“Cuando no se desarrolla la minería legal que cumple con altos estándares, se cede el espacio a la minería ilegal, que contamina y utiliza la violencia”, afirmó Álvarez, principal adjunto del presidente interino José Jerí.
El funcionario señaló que el Gobierno enfrenta crecientes dificultades para contener el avance de la minería ilegal, especialmente en zonas rurales afectadas por altos precios del oro, que incentivan la extracción informal.
Álvarez sostuvo que el caso Conga no es aislado. Empresas mineras internacionales como First Quantum Minerals y MMG también han reportado la presencia de mineros ilegales en sus concesiones, situación que retrasa el progreso de sus proyectos.
En el caso de Conga, recordó que el proyecto no se desarrolló debido a la preferencia de comunidades locales por la agricultura. No obstante, actualmente los ríos que nacen en la zona están siendo contaminados por el mercurio utilizado en la minería ilegal. “Es una situación macabra”, sentenció el primer ministro.
