S/ 576.4 millones de soles recibió todo e territorio regional de Cajamarca por concepto de canon minero durante el 2025, sin embargo, existen obras que tienen su financiamiento, pero están estancadas 24 meses
Tras la revisión de los reportes oficiales del Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para el cierre del año 2025, las transferencias reales para la región Cajamarca por los conceptos de canon minero, regalías (legales y contractuales) y derecho de vigencia se situaron en más de S/ 576 millones (específicamente, los balances oficiales de inicios de 2026 consolidaron la cifra anual de 2025 en torno a los S/ 576.4 millones).
Mientras el territorio cajamarquino percibe cientos de millones de soles por canon y regalías, la ineficiencia técnica y legal congela el progreso. Las municipalidades estancan el agua rural, el Gobierno Regional traba la conectividad y las administraciones de la UNC, UNACH y UNJ mantienen millones bajo llave en los bancos en lugar de financiar la investigación científica que la región necesita.
El problema radica en quiénes administran ese dinero y cómo lo gastan. La ley divide este presupuesto en tres grandes frentes, y en los tres se registran graves fallas de gestión:
Primer Frente: El colapso técnico de las Municipalidades
Las municipalidades provinciales y distritales reciben el grueso del canon de manera atomizada. Aquí el dinero pierde su poder transformador debido a expedientes técnicos deficientes (los famosos «copy-paste») y disputas legales.
- Provincia de Cajamarca (Cercado): Proyectos clave de agua potable y alcantarillado en la periferia urbana llevan más de 24 meses paralizados por fallas de diseño en las redes y disputas técnicas con la EPS (Sedacaj), afectando a miles de familias.
- Los Baños del Inca y La Encañada: Siendo los gigantes receptores de canon de la provincia, sufren de indigestión presupuestal. La Encañada arrastra sistemas de saneamiento básico rural abandonados porque las consultorías calcularon mal las fuentes de agua; mientras que Baños del Inca mantiene obras de transitabilidad urbana y recreaciones atrapadas en eternos procesos de arbitraje.
- El Eje del Norte (Jaén y Chota): En Jaén, la pavimentación de avenidas principales quedó en abandono total tras resoluciones de contrato por fallas estructurales, dejando las calles convertidas en zanjas abiertas. En Chota, las trochas carrozables hacia los centros poblados rurales quedaron mutiladas por deficiencias geológicas no previstas en los estudios iniciales, aislando a los agricultores.
Segundo Frente: Las Universidades y los «Millones bajo Llave»
Por ley, el 20% de los recursos que recibe el Gobierno Regional se destina obligatoriamente a las universidades públicas de su jurisdicción. Su único fin debe ser la investigación científica, el equipamiento de laboratorios y la innovación tecnológica. Sin embargo, los rectorados han demostrado una alarmante incapacidad para ejecutar estos fondos.
- Universidad Nacional de Cajamarca (UNC)
- Universidad Nacional Autónoma de Chota (UNACH)
- Universidad Nacional de Jaén (UNJ)
¿Qué pasa en las aulas? Los datos del MEF revelan que las tres instituciones muestran niveles de ejecución de proyectos muy inferiores al promedio regional. Al no contar con equipos técnicos capaces de formular proyectos de investigación de impacto productivo que pasen los filtros del MEF, los rectorados prefieren dejar los millones congelados en las cuentas bancarias. Mientras el dinero duerme en los bancos, los estudiantes de las tres provincias siguen lidiando con laboratorios desactualizados y falta de conectividad.
Tercer Frente: El Gobierno Regional y la Traba Burocrática
El Gobierno Regional (GORE) concentra proyectos de gran envergadura (hospitales, colegios emblemáticos y carreteras interprovinciales). El análisis de Infobras demuestra que aquí el entrampamiento responde a la «guerra de adendas».
Las empresas contratistas ganan las licitaciones y, a los pocos meses, exigen adendas (presupuestos adicionales) argumentando «errores en el terreno». Al no ponerse de acuerdo con el equipo técnico del GORE, las obras se paralizan, entran en arbitraje y el proyecto queda congelado por años, perjudicando los sectores de Salud y Transportes de la región.
El «Mapa de la Parálisis» confirma que el atraso de Cajamarca no se debe a la falta de recursos mineros, sino a una profunda crisis de gestión que golpea desde las municipalidades distritales más pequeñas hasta las cúpulas de los rectorados universitarios y el Gobierno Regional.
Mientras las autoridades culpan a los procesos legales, el dinero sigue perdiendo valor en los bancos y la población cajamarquina continúa privada de los servicios más elementales: agua limpia, carreteras seguras y educación de calidad.
Datos clave
Contexto histórico: El acumulado histórico de la región (revisado en eventos como el NORMIN) ya supera los S/ 7,424 millones recibidos en las últimas décadas.
Proyección a futuro: El MINEM estima que, si se destraban y activan los principales proyectos de la cartera de oro y cobre (que supera los US$ 16,586 millones), Cajamarca podría llegar a percibir hasta S/ 2,242 millones anuales en los próximos años.

