El espejismo de los 81 millones: Entre la inoperancia del Ejecutivo, el rescate parlamentario y la maquinaria propagandística en Cajamarca.
Los S/ 81 millones en debate corresponden a una partida complementaria para sanear terrenos y culminar el expediente técnico definitivo, no para levantar la represa.
Tras el descuido del Midagri y el MEF, que desvió los fondos a la contingencia del fenómeno El Niño, la reposición del presupuesto en la Ley 2027 recae en una iniciativa del legislador Segundo Tapia.
Alerta mediática: Fuentes internas revelan que la Municipalidad Provincial y el equipo de campaña de Joaquín Ramírez alistarían para mañana un despliegue de portadas, notas y piezas gráficas en medios afines para adjudicarse el proyecto con fines electorales.
Especialistas advierten que la obra tardará entre 5 y 7 años efectivos bajo el marco normativo nacional, desmintiendo cualquier promesa de ejecución inmediata.
En los últimos días, el anhelo histórico de la represa de Chonta ha vuelto a colocarse en el epicentro de la controversia política y presupuestal. Mientras desde los pasillos de la Municipalidad Provincial de Cajamarca y el entorno de Joaquín Ramírez Gamarra se busca instalar la idea de que la llegada de 81 millones de soles es un triunfo municipal que iniciará de inmediato la obra, la realidad técnica y financiera del Estado peruano revela un panorama completamente distinto: una cadena de descuidos burocráticos del Ejecutivo, un salvavidas legislativo y una calculada operación proselitista en marcha.
La verdad técnica: 81 millones no construyen la represa
Contrario a la narrativa que pretende hacer creer a la población que con 81 millones de soles comenzará a levantarse el muro de contención de la presa, las normas del Sistema Nacional de Inversión Pública (Invierte.pe) precisan que estos recursos constituyen un presupuesto complementario de la fase preliminar de inversión.
Luego de que la empresa minera Newmont (a través de ALAC) financiara los estudios de preinversión y el mejoramiento del perfil técnico, la megaobra quedó supeditada a dos tareas previas indispensables:
Saneamiento físico-legal: La compra, tasación y liberación de cientos de hectáreas de predios e interferencias en las zonas de embalse y servidumbres.
Expediente técnico definitivo: La ingeniería de detalle, especificaciones geológicas y estructurales finales que determinan cómo y con qué materiales se edificará la infraestructura.
El costo total actualizado del megaproyecto supera con holgura los 500 a 550 millones de soles. Por ende, los 81 millones no son para levantar la infraestructura física, sino para allanar el terreno administrativo, legal y predial sin el cual ningún contratista puede colocar una sola piedra.
El descuido del Ejecutivo y el rescate de Segundo Tapia
La historia detrás de estos fondos evidencia la inoperancia del Poder Ejecutivo. El pasado 26 de junio, mediante el Decreto Supremo N.° 118, se autorizó una transferencia de 81.7 millones de soles para encaminar el proyecto Chonta.
Sin embargo, durante todo el mes de julio, el sector liderado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) fue incapaz de comprometer administrativamente el dinero.
Ante esta inacción, el 5 de agosto el Ejecutivo emitió el Decreto Supremo N.° 155, retirando la partida para reasignarla a la Reserva de Contingencia del Fondo para Intervenciones ante la Ocurrencia del Fenómeno El Niño (FEN). Para colmo, el proyecto de Ley de Presupuesto del Sector Público 2027 enviado por el Ejecutivo no contempló un solo sol para Chonta en la Programación Multianual de Inversiones (PMI).
Frente a este abandono, la vía de rescate provino del Parlamento: el legislador cajamarquino Segundo Tapia Bernal presentó una iniciativa legislativa complementaria con el fin de obligar al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a reincorporar la partida de 81 millones en la Ley de Presupuesto 2027 durante su debate en el Congreso. Es decir, la permanencia de estos recursos en el presupuesto nacional responde a una maniobra parlamentaria de salvataje y no a una gestión de la comuna provincial.
Maquinaria propagandística: Alistan ofensiva mediática para mañana jueves
A pesar de que el presupuesto estuvo a punto de perderse por falta de gestión ejecutiva y que su reposición se tramita en el Parlamento, fuentes directas de la Municipalidad Provincial de Cajamarca y del comando de campaña confirman que se vendría coordinando una intensa contraofensiva de comunicación para el día de mañana jueves 17 de setiembre.
El plan contempla la difusión masiva y articulada a través de canales partidarios y plataformas afines, proyectando una batería de:
Portadas y titulares a la medida en diversos medios de comunicación locales alineados a la gestión edil.
Flyers, infografías y piezas digitales para redes sociales donde se estampa la figura de Joaquín Ramírez como el gestor único de la represa.
Notas informativas pautadas destinadas a instalar la narrativa de que la inclusión de los 81 millones en el Presupuesto 2027 es un «logro indiscutible de la gestión municipal», utilizándolo como el principal caballito de batalla para su postulación al Gobierno Regional de Cajamarca.
Esta maniobra distorsiona la verdad de los hechos: se apropia de un proceso legislativo en curso promovido por Segundo Tapia y genera falsas expectativas entre la población, haciendo creer que la represa es una realidad a la vuelta de la esquina para capitalizar votos.
Plazos reales: Una espera ineludible de 5 a 7 años
Bajo el marco de la Ley de Contrataciones del Estado y la complejidad técnica de una obra de alta montaña, Chonta no se construirá de la noche a la mañana. Los especialistas del sector estiman que el proyecto demandará entre 5 y 7 años efectivos desde su habilitación definitiva:
12 a 18 meses: Para la liberación física y legal de terrenos, negociación con propietarios comunales y aprobación del expediente técnico final.
6 a 9 meses: Para convocar y adjudicar la licitación internacional de la obra principal y su respectiva supervisión (fase expuesta a impugnaciones ante el OSCE y tribunales administrativos).
36 a 48 meses (3 a 4 años): De ejecución física en terreno, sujeta a las ventanas hidrológicas (los trabajos en cauce de río quedan suspendidos en periodos de lluvias intensas).
6 a 12 meses: Para las pruebas de llenado gradual del embalse y puesta en servicio.
Todo este cronograma técnico se desarrollaría en el escenario más favorable, sin considerar las recurrentes controversias prediales, adendas por ampliaciones de plazo o los dilatados trámites ante la Autoridad Nacional del Agua (ANA). Presentar una partida de 81 millones para estudios y saneamiento como si fuera la ejecución inmediata de la presa Chonta constituye una falsedad técnica y una utilización electoral del agua de Cajamarca.
Fuente: Periodismo urbano
