La provincia de San Ignacio se ha convertido en uno de los principales focos de minería ilegal en la región Cajamarca, acumulando una preocupante cantidad de denuncias durante el 2026. De acuerdo con información de la Dirección Regional de Energía y Minas de Cajamarca, se han registrado alrededor de 20 reportes vinculados a esta actividad ilícita en lo que va del año.
Los casos no solo se concentran en San Ignacio, sino que también se extienden a provincias como Hualgayoc, Celendín, Cajabamba y Contumazá, evidenciando un problema regional que sigue en expansión.
El director regional de Energía y Minas, Víctor Cusquisiban Fernández, informó que una de las zonas más críticas es San Ignacio, donde el año pasado quedó pendiente una intervención clave.
Sin embargo, en el contexto del estado de emergencia, se logró ejecutar un operativo inopinado que arrojó resultados que ya son de conocimiento público.
Uno de los puntos más sensibles es el río Chinchipe, donde se desarrolla gran parte de la minería ilegal. Según la autoridad, existen indicios preocupantes del uso de mercurio, sustancia altamente contaminante que pone en riesgo el ecosistema y la salud de la población.
Lo más alarmante del caso es la presunta participación de algunas autoridades, quienes en lugar de contribuir a combatir esta actividad ilícita, habrían filtrado información sobre operativos, dificultando así las intervenciones en la zona.
Finalmente, Cusquisiban aseguró que las acciones de interdicción continuarán no solo durante el estado de emergencia, sino como parte de un plan integral que involucra a instituciones públicas, privadas, rondas campesinas y la ciudadanía. Estas intervenciones se ejecutarán progresivamente en las 13 provincias de Cajamarca, en coordinación con la Policía Nacional y otras entidades competentes.
Fuente: Jaime Abanto Padilla
