El presidente del Directorio de Buenaventura señaló que el sector requiere tecnología, reglas claras y un marco jurídico ágil para convertir su potencial en desarrollo sostenible.
La minería a pequeña escala en el Perú necesita tecnificarse y avanzar hacia procesos de formalización viables, acompañados por instituciones que faciliten esta transición y un marco jurídico predecible, afirmó Roque Benavides, presidente del Directorio de Compañía de Minas Buenaventura.
El ejecutivo destacó la importancia de impulsar un diálogo técnico y académico sobre el futuro de este segmento del sector minero, debido a su relevancia económica y social en diversas regiones del país.
Actividad con impacto social y económico
Benavides subrayó que la minería a pequeña escala no solo es una realidad económica, sino también social para miles de familias peruanas.
“La minería a pequeña escala es una realidad económica, pero también es una realidad social en muchas regiones de nuestro Perú. Para miles de familias representa empleo, ingresos y oportunidades”, señaló.
En ese sentido, indicó que el desafío consiste en transformar ese potencial en desarrollo sostenible para las regiones.
Tecnificación y productividad como ejes clave
El presidente del directorio de Buenaventura sostuvo que el avance del sector depende de dos condiciones fundamentales.
La primera es la tecnificación de las operaciones, lo que implica facilitar el acceso a tecnologías modernas, mejorar los métodos de operación y procesamiento, fortalecer la seguridad y elevar la productividad.
“La segunda condición es entender que la productividad es la base para avanzar hacia la formalidad. Y aquí el rol del Estado es fundamental”, afirmó.
Reglas claras y políticas públicas coherentes
Benavides explicó que la minería a pequeña escala requiere políticas públicas claras y coherentes que acompañen el proceso de modernización del sector.
Esto implica contar con reglas estables, procesos de formalización realmente viables e instituciones que faciliten la transición hacia la formalidad, además de un marco jurídico ágil y con visión de largo plazo.
“Si generamos ese entorno de confianza, el sector minero a pequeña escala podrá avanzar de manera ordenada y responsable”, indicó.
Potencial para contribuir al desarrollo del país
Finalmente, el ejecutivo destacó que la minería a pequeña escala puede y debe formar parte del desarrollo del Perú, siempre que se combine conocimiento, tecnología y políticas públicas consistentes.
“Estoy convencido de que es posible construir una minería pequeña formal, productiva y sostenible que contribuya al progreso de nuestras regiones y de todo el Perú”, concluyó.
