La minería es uno de los pilares de la economía peruana. Actualmente representa alrededor del 10% del Producto Bruto Interno (PBI) y cerca del 60% de las exportaciones del país, consolidándose como un motor clave de crecimiento, inversión y generación de divisas.
Sin embargo, el sector también ha tenido que enfrentar un desafío histórico: los pasivos ambientales generados por operaciones mineras antiguas, muchas de ellas desarrolladas en épocas en las que la legislación ambiental era inexistente o incompleta.
Hoy el panorama es distinto. La evolución de las normas ambientales y una mayor comprensión de la fragilidad de los ecosistemas han impulsado una minería moderna, responsable y con enfoque en sostenibilidad. Actualmente, cada operación minera debe contar con planes de cierre de minas, mecanismos de control ambiental y garantías financieras para asegurar la recuperación del entorno.
En este contexto, la labor de Activos Mineros S.A.C. (Amsac) resulta fundamental. Esta empresa pública, adscrita al Fondo de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe), trabaja en la remediación de pasivos ambientales mineros heredados de la minería histórica.
De acuerdo con el inventario del Ministerio de Energía y Minas, en el país existen cerca de 6,000 pasivos ambientales mineros, de los cuales alrededor de 1,200 han sido encargados a Amsac para su intervención y recuperación ambiental.
Un ejemplo emblemático es el proyecto Excélsior, ubicado en Cerro de Pasco, considerado uno de los pasivos ambientales mineros más grandes de América Latina. Tras un complejo proceso de intervención, el proyecto culminó las obras previstas en su plan de cierre, marcando un avance significativo en la recuperación ambiental de la zona.
Además de su labor de remediación, Amsac también participa en el impulso de nuevos proyectos mineros sostenibles, en coordinación con ProInversión, como Sechura y El Algarrobo en Piura, vinculados a la explotación de roca fosfórica y al desarrollo de nuevas oportunidades de inversión.
Los resultados evidencian el impacto de este trabajo. Solo en 2024, Amsac ejecutó 185.9 millones de soles en proyectos de remediación ambiental, superando en 24% la meta anual y beneficiando a más de 237,000 personas.
Desde su creación en 2006, la empresa ha desarrollado 23 proyectos de remediación ambiental, actualmente en etapa de cierre o mantenimiento. Y la proyección es clara: invertir alrededor de 400 millones de soles hacia 2028 para seguir cerrando brechas ambientales y fortalecer el desarrollo sostenible en el país.
La experiencia peruana demuestra que minería y medio ambiente no son conceptos opuestos, sino un binomio clave para el desarrollo, cuando existe regulación, tecnología y compromiso con la sostenibilidad.
